Llevo varios días sin pontificar sobre literatura porque no he podido acercarme demasiado al ordenador. El martes se me averió mi único medio de transporte y perdí medio día en hacer venir una grúa y llevarla al taller. Ahí sigue. Ayer, después de volver del curro, decidí echar una partidilla al Unreal, y en mi tercer Deathmatch el ordenador se apagó y ya no se ha vuelto a encender. La fuente está bien, así que sospecho que habrá petado la placa. He perdido la cuenta de cuantos ordenadores me han cascado por el mismo motivo. Menos que mal que seguí mi propio consejo de los otros días, y he podido recuperar mi novela sin problemas. Ahora estoy funcionando con un ordenador que me costó 20 eurillos por Ebay, un Celeron 600 con 128 MBs de RAM y Windows 98. Vamos, un avión. En concreto, el primer prototipo de los hermanos Wright. Ese que iba a pedales. Con decir que me cuesta parir esto, porque lo que escribo aparece en pantalla varios segundos después de haberlo tecleado...
No todo iban a ser malas noticias. El trabajo es mejor de lo que esperaba, en todos los aspectos. Lo único que me fastidia, de hecho, es ser un pequeño lastre en estas primeras etapas. El sistema de gestión que yo conocía estaba su versión 4.1. Ya van por la 6 y es un universo completamente nuevo y con una filosofía diferente, que me obliga a aprenderlo todo desde el principio. Es un poco frustrante tener que estar leyendo manuales o trasteando la aplicación, mientras la peña trabaja en proyectos interesantes a tu alrededor.
viernes 28 de septiembre de 2007
Sin moto, ni ordenador, ni...
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2 comentarios:
Chiquillo, pues ya tienes tu mala pata. Ya me extrañaba a mi que hacia tiempo que no te veia por el msn. A mi me ha petado mi segundo disco duro y por poquito se me funde el micro que menos mal que me di cuenta de que el ventilador de éste habia pasado a mejor vida.
Por lo demas me alegro que en tu trabajo te valla bien. Tan solo tendras que darte un pequeño tiempo para estar a la altura de los demas. Un saludo.
A perro flaco todo son pulgas, ya sabes. El disco duro es un SATA, o sea que no puedo enchufarlo a la antigualla que tengo por casa para recuperar los datos. Hoy he cargado el muerto hasta la tienda, para descubrir que ya no abre los sábados. Creo que al final le darán por el culo y aprovechando la liquidación, me compraré otro.
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