Al fin he podido ver BattleStar Galáctica: Razor. Los que aún no hayan tenido esa suerte, harían bien en no continuar leyendo.
La película nos cuenta las experiencias de la nave Pegasus, desde el ataque inicial cylon hasta su encuentro con la Galáctica, desde el punto de vista de una joven oficial. También se nos ofrece más pistas sobre como los cylon evolucionaron hasta emular perfectamente a sus creadores humanos.
La mala noticia, es que la mayor parte del argumento ya ha sido revelado en el contexto de la serie. Por boca de los personajes, sabíamos que la almirante Caín era capaz de ejecutar a sus subordinados o fusilar civiles sin pestañear, y la película sólo hace confirmarlo. Tampoco el desenlace es demasiado original ni llamativo: la protagonista debe sacrificarse activando una bomba nuclear que no puede detonarse a distancia, una acción que acomete después de expulsar a sus compañeros a punta de pistola. Vamos, como en Argamedon, pero sin Bruce Willis ni música de los Aerosmith.
Sin embargo, la película no carece de calidad. Como siempre, gracias a unos actores que parecen haber nacido para interpretar sus respectivos papeles, y a un uso inteligente de los efectos especiales, que potencian y no ahogan el componente dramático.
La lectura que se hace en esta ocasión de la condición humana es bastante negativa. A diferencia de la gente de Galáctica, que huyó de sus problemas refugiándose en soluciones ciertamente ingenuas pero eficaces (como embarcarse en la reconstrucción política o confiar en los dictados de una profecía), los tripulantes de la Pegasus confían en algo tan elemental como la venganza. La almirante Caín encabeza esa tendencia, mostrándose mucho más implacable y fría que sus enemigos, y el máximo antagonista de su propia gente. Se insinua, pero no se explica cierta relación amorosa con la espía cylon embarcada a bordo, antes de saberse su condición, pero rara vez se permite demostrar sus sentimientos. Tampoco se observa una actitud diferente por parte de su tripulación. Cuando la única voz discordante se apaga de un disparo, todos están dispuestos a obedecer, aunque eso implique fusilar civiles desarmados o inmolarse en ataques contra fuerzas abrumadoramente superiores. El en el peor de los casos, como le sucede a la protagonista, silencian sus remordimientos con una jeringa.
Hay una escena bastante interesante, donde se recuerda una acción de guerra del ahora almirante Adama, entonces un joven oficial, donde aparecen modelos de cylon directamente extraídos de la serie original.
También hay una impactante relevación que enlaza con el final de la tercera temporada.
viernes 30 de noviembre de 2007
BSG: Razor
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