martes 5 de febrero de 2008

Stargate Atlantis

Seguimos comentando la franquicia Stargate. Al final de la séptima temporada, ciertos descubrimientos permiten alcanzar la galaxia Pegaso, lugar de origen de los Antiguos, la raza responsable de construir las puertas estelares. Para esta expedición se selecciona a una civil, la doctora Weir, y a una colección de militares y científicos de varios países. Entre lo más relevantes, el doctor MacKay, que ya apareció en varios capítulos de la serie madre, y el mayor Sheppard, que se une a la aventura debido a una circunstancia fortuita y el hecho de disponer del gen necesario para manipular la tecnología de los Antiguos. El destino de todos ellos es la mítica ciudad de Atlantis, de la que nadie sabe si podrán volver, ya que sólo energía suficiente para efectuar el viaje de ida.

SGA se beneficia de todas las lecciones proporcionadas por la serie original y, desde el primer momento, ofrece un historia original, trepidante y muy espectacular. Si bien se mantienen algunos antiguos clichés (como el desfacer los entuertos de comunidades humanas con distintos grados de desarrollo), se da mayor protagonismo a los ingredientes propios del Space Opera, como pueden ser los combates espaciales, la injerencia de poderosos enemigos, o los riesgos de tropezar con formas de vida y tecnologías desconocidas.


En conjunto, el elenco de protagonistas tiene poco que envidiar al del SG1. Aunque encontramos a personajes más o menos tópicos (como Teyla, una nativa que se une al grupo y adopta el esterotipo de mujer guerrera), el dúo formado por el comandante Sheppard y el doctor MacKay justifica por sí solo el ver la serie. El uno es un militar atípico, al que es más fácil imaginarse liderando una banda de rock que vistiendo el uniforme, y que le debe mucho al carismático O'Neil. El otro es un científico cascarrabias y vanidoso, que normalmente soporta la carga cómica, sin caer en la caricatura, ya que no carece de virtudes ni atractivos.

Los enemigos también mejoran lo visto en gran parte de Stargate Sg1. Si bien no son demasiado originales, ya que al fin y al cabo son una suerte de vampiros espaciales, la raza de los Espectros resulta bastante más turbadora e interesante que los grandilocuentes Goa'Uld. Tampoco son despreciables otras facciones de adversarios que van apareciendo, y que no desvelaremos aquí.

En general, y sin renunciar a su carácter aventurero y a sus dosis de comedia, SGA es más oscura que su antecesora, y con una trama general más solida y mejor hilvanada. Los miembros de la expedición Atlantis viven en un ambiente hostil, falto de recursos y personal, y sometidos a una amenaza constante desde varios frentes.