Seguimos comentando la franquicia Stargate. Al final de la séptima temporada, ciertos descubrimientos permiten alcanzar la galaxia Pegaso, lugar de origen de los Antiguos, la raza responsable de construir las puertas estelares. Para esta expedición se selecciona a una civil, la doctora Weir, y a una colección de militares y científicos de varios países. Entre lo más relevantes, el doctor MacKay, que ya apareció en varios capítulos de la serie madre, y el mayor Sheppard, que se une a la aventura debido a una circunstancia fortuita y el hecho de disponer del gen necesario para manipular la tecnología de los Antiguos. El destino de todos ellos es la mítica ciudad de Atlantis, de la que nadie sabe si podrán volver, ya que sólo energía suficiente para efectuar el viaje de ida.
SGA se beneficia de todas las lecciones proporcionadas por la serie original y, desde el primer momento, ofrece un historia original, trepidante y muy espectacular. Si bien se mantienen algunos antiguos clichés (como el desfacer los entuertos de comunidades humanas con distintos grados de desarrollo), se da mayor protagonismo a los ingredientes propios del Space Opera, como pueden ser los combates espaciales, la injerencia de poderosos enemigos, o los riesgos de tropezar con formas de vida y tecnologías desconocidas.
En conjunto, el elenco de protagonistas tiene poco que envidiar al del SG1. Aunque encontramos a personajes más o menos tópicos (como Teyla, una nativa que se une al grupo y adopta el esterotipo de mujer guerrera), el dúo formado por el comandante Sheppard y el doctor MacKay justifica por sí solo el ver la serie. El uno es un militar atípico, al que es más fácil imaginarse liderando una banda de rock que vistiendo el uniforme, y que le debe mucho al carismático O'Neil. El otro es un científico cascarrabias y vanidoso, que normalmente soporta la carga cómica, sin caer en la caricatura, ya que no carece de virtudes ni atractivos.
Los enemigos también mejoran lo visto en gran parte de Stargate Sg1. Si bien no son demasiado originales, ya que al fin y al cabo son una suerte de vampiros espaciales, la raza de los Espectros resulta bastante más turbadora e interesante que los grandilocuentes Goa'Uld. Tampoco son despreciables otras facciones de adversarios que van apareciendo, y que no desvelaremos aquí.
En general, y sin renunciar a su carácter aventurero y a sus dosis de comedia, SGA es más oscura que su antecesora, y con una trama general más solida y mejor hilvanada. Los miembros de la expedición Atlantis viven en un ambiente hostil, falto de recursos y personal, y sometidos a una amenaza constante desde varios frentes.
martes 5 de febrero de 2008
Stargate Atlantis
viernes 1 de febrero de 2008
Stargate
Esa es la serie que ha llenado mi escaso tiempo libre en las últimas semanas. Me confieso un entusiasta seguidor de esta franquicia, aunque se encuadre en el más extremo soft, y se relacione más con el género de aventuras, con ciertos toques espaciales.
La película de origen, ofrecía un planteamiento demasiado original para ser desperdiciado. El Stargate era, sobre todo, la puerta de acceso a un universo de sorpresas y emociones infinitas. De hecho, catorce temporadas después (sumando las de Stargate y Stargate Atlantis) las posibilidades aún están lejos de agotarse.
La trama comienza donde termina la película. Un año después de vencer a Ra, se descubre que formaba parte de una raza de parásito inteligentes conocida como los Goa'Uld, que ahora amenazan a la Tierra. También se sabe que el Stargate forma parte de una inmensa red de puertas distribuidas por todo el universo. El coronel O'Neil encabezará unó de los equipos encargados de explorar esa red, buscando aliados y nuevas tecnologías que les permita defenderse de los Goa'Uld.
Los primeros capítulos pueden llevar al equívoco. Se notan las estrecheces presupuestarias, y la dependencia argumental respecto a la película. Es fácil cansarse de tanto cartón piedra, y una historia que parece reciclarse a sí misma. Si el espectador es capaz de aguantar el tirón, será recompensado con capítulos cada vez más audaces y originales, que exploran todos los tópicos de la Ciencia Ficción y exploran algunos nuevos: viajes en el tiempo, amenazas alienígenas, los riesgos de enfrentarse a tecnologías desconocidas, etcétera y etcétera.
Los aficionados a la Ci-Fi más hard se pueden sentir defraudados. Stargate apenas encaja en los requisitos del soft (por ejemplo, todos los aliens hablan en inglés, incluso si proceden del pasado o de distantes galaxias), y casi puede considerarse una serie de aventuras ambientadas en el espacio. Sin embargo, ofrece las suficientes virtudes para satisfacer a quienes se acerquen con mentalidad abierta.
Uno de los grandes aciertos es el reparto, empezando por Richard Dean Anderson. Carismático, a veces autoparódico, encarna de manera convincente el papel de héroe capaz de enfrentarse a cualquier tipo de amenaza, alejándolo del esterotipo de tipo duro presentado por la película. Su complemento es Michael Shank, interpretando al doctor Jackson, arqueólogo despistado pero competente. En un tercer puesto se situarían la capitán Carter, como científica sabelotodo, y Teal'c, como bruto aplastacabezas.
La serie se ha mantenido en antena diez temporadas, a falta de dos películas que cierren las tramas todavía pendientes, y es lógico que se hayan producido altibajos. En mi opinión, los mejores momentos se viven en la cuarta y quinta temporada, con un bajón importante en las siguientes dos temporadas, del que más o menos se sale a flote a finales de la séptima. La última tiene importantes baches, pero puede presumir de uno de los finales más intensos, originales y dramáticos que haya visto nunca en el género.
Es el último capítulo de la séptima temporada el que da pie al spin-off, Stargate Atlantis. En la Antárdida, se descubre una base secreta, construída por los Ancianos, la misma raza que inventó los Stargate. Allí, se descubre la manera de alcanzar la ciudad de Atlantis, situada en la galaxia Pegaso. Pero sólo hay energía para hacer el viaje de ida, y no hay garantías de que se vaya a encontrar la manera de volver.
Stargate Atlantis recoge todos los aciertos de su serie madre, y evita caer en sus mismos errores. De ella hablaré con más detalle otro día...
